San Vicente de la Barquera es una de las villas marineras más bonitas del Cantábrico. Su silueta, con el Puente de la Maza, el castillo y la iglesia de Santa María de los Ángeles recortándose contra los Picos de Europa nevados, es una de las postales más icónicas del norte de España. El puerto sigue siendo activo y su gastronomía marinera, especialmente el sorropotún (marmitako cántabro), es legendaria.